SARE, SAMFYC y SAByAC-ML se adhieren a las recomendaciones de “No hacer” en Vitamina D y piden evitar determinaciones sistemáticas en población asintomática
Fecha:
27/04/2026
Las sociedades científicas asturianas SARE (Reumatología), SAMFYC (Medicina Familiar y Comunitaria) y SAByAC-ML (Laboratorio Clínico) han difundido un comunicado conjunto en el que ratifican su adhesión a las Recomendaciones de “No hacer” en Vitamina D e instan a profesionales e instituciones a evitar la solicitud sistemática de 25OH vitamina D en población general asintomática, reservando esta práctica para indicaciones clínicas específicas.
El posicionamiento surge tras el debate mantenido entre las tres sociedades durante el congreso anual de SAByAC-ML, celebrado en Oviedo los días 15 y 16 de octubre de 2025, bajo el lema “Vitamina D y Biomarcadores óseos: de la investigación a la práctica clínica”.
Puntos clave del consenso: qué “no hacer” y cuándo sí está indicado medir Vitamina D
La infografía de recomendaciones consensuadas resume que no debe realizarse cribado rutinario de vitamina D en población general sana, al no existir evidencia científica suficiente según guías actuales . También señala que, aunque la relación con enfermedad ósea está claramente demostrada (p. ej., raquitismo, osteomalacia, osteoporosis), no se confirma la asociación entre niveles bajos de 25(OH)D y patologías cardiovasculares, oncológicas o autoinmunes en población asintomática.
Cuándo sí se recomienda determinar 25(OH)D
Según el documento de consenso, la determinación se reserva para:
Manifestaciones clínicas de deficiencia (raquitismo, osteomalacia, fracturas por fragilidad).
Factores de riesgo (edad avanzada, institucionalización, enfermedades crónicas o tratamientos que alteren el metabolismo de la vitamina D).
Antes de iniciar suplementos en pacientes con osteoporosis o fracturas por fragilidad, para conocer el estado basal y ajustar dosis.
Aspectos prácticos para la interpretación
La infografía recuerda que:
25(OH)D es la prueba de elección, y 1,25(OH)₂D queda para situaciones específicas (p. ej., conversión defectuosa en IRC, hipoparatiroidismo, etc.).
No hay un punto de corte universal de suficiencia, existe variabilidad (estacionalidad, IMC, edad, estado inflamatorio…) y los resultados pueden variar según el método analítico.
Se recomienda evitar la sobreinterpretación: los niveles de 25(OH)D no deben usarse como marcador aislado de salud ósea o general ni como único criterio diagnóstico/terapéutico.
Un mensaje de uso racional: más valor clínico, menos pruebas innecesarias
Las sociedades firmantes subrayan la necesidad de dar máxima difusión a estas recomendaciones para mejorar su cumplimiento en Asturias. El objetivo, alineado con el propio consenso, es favorecer un uso racional de la determinación de vitamina D para mejorar la atención al paciente, reducir intervenciones innecesarias y optimizar recursos diagnósticos.